Política antiwashing


Nuestra política contra el lavado de impacto

Trabajamos en potenciar el impacto, y eso nos pone justo donde nace el lavado: ayudando a las organizaciones a contar lo que hacen. Creemos que el impacto debe comunicarse con fuerza, pero sin exagerar. Por eso tenemos una regla simple: solo comunicamos lo que se puede demostrar.

Qué rechazamos

Greenwashing: Maquillar o exagerar compromisos ambientales.

Pinkwashing: Usar discursos de género, diversidad o inclusión sin cambios reales detrás.

Impact washing: Llamar «impacto» a cualquier resultado positivo, sin medición ni proporcionalidad.

Tech / AI washing: Vender tecnología o IA como transformación cuando no resuelve un problema real.

Nuestros compromisos

Antes de comunicar

  • Sin una fuente que lo respalde, no comunicamos una cifra ni un logro. Si no hay dato, no hay frase.
  • Distinguimos lo logrado de lo proyectado: «redujimos» y «buscamos reducir» no son lo mismo.
  • Pedimos la evidencia antes de redactar el mensaje, no después

En el lenguaje

  • No usamos términos vagos sin sustento: «ecológico», «sostenible», «verde», sueltos y sin un dato detrás.
  • No usamos imágenes que sugieran un impacto que no existe, ni inflamos lo menor para tapar lo mayor.
  • No atribuimos a una marca virtudes que son de todo el sector o que la ley ya exige.

En qué nos basamos

No nos inventamos las reglas. Lo que comunicamos se apoya en un marco que le da sentido:

  • Lo que nos obliga. En el Perú la publicidad ambiental no es libre: el Decreto Legislativo 1044 y la Guía de Publicidad Ambiental de Indecopi exigen que toda afirmación «verde» tenga evidencia previa, verificable y clara. El greenwashing es publicidad engañosa, y se sanciona. Nos aplica, y lo cumplimos.
  • Lo que nos orienta. Nos alineamos a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y tomamos como referencia los criterios ASG: el marco con el que verificamos que un mensaje de impacto tenga sustancia detrás.
  • Lo que nos exigimos. Como empresa con propósito, nos aplicamos el mismo estándar que pedimos: medir el impacto, no solo declararlo.